Saturday, February 21, 2009

La fórmula para alcanzar la riqueza

Al igual que el álgebra o la aritmética son ciencias exactas, también existen ciertas reglas para el proceso de adquirir riqueza, y una vez que esas reglas se aprenden y se siguen, la persona se hará rica con una precisión matemática". Wallace D. Wattles

Napoleón Hill afirmaba que: "Las fortunas gravitan hacia las personas cuyas mentes han sido preparadas para atraerlas con la misma seguridad con que el agua gravita hacia el océano. La pobreza es atraída hacia la persona cuya mente es favorable a ella, mientras que el dinero es atraído hacia la que se ha preparado deliberadamente para atraerlo".

Es indudable que el dinero y la riqueza vienen como resultado de hacer las cosas de cierta manera, y quienes así las hacen, triunfan, mientras que aquellos que no actúan de dicha manera -no importa qué tanto trabajen o qué tan capaces sean- permanecen pobres.

La ley de la causa y el efecto estipula que la riqueza es el efecto o resultado de ciertas causas. Por lo tanto, cualquier persona que aprenda a producir estas causas en su vida, triunfará. No depende del talento, ya que mucha gente con gran talento se mantiene pobre, mientras que otros que, aparentemente son menos talentosos, se hacen ricos. Tampoco es necesariamente el resultado de ahorrar, o ser frugal, ya que mucha gente frugal es pobre, mientras que otros que podrían ser catalogados de gastadores, con frecuencia se hacen ricos. Tanto intelectuales como gente con muy poca preparación o estudio se vuelven ricos. Gente muy fuerte físicamente logra el éxito financiero, al igual que personas débiles y enfermizas. También hemos visto que no es una cuestión de ubicación geográfica.

Por supuesto, se requiere estar dispuesto a aprender ciertas habilidades y desarrollar ciertos hábitos con disciplina y constancia. Pero por lo que respecta a las habilidades naturales, cualquiera que entienda estas líneas puede hacerse rico.

Si alguien más en tu país alcanza la libertad económica, tú también puedes alcanzarla. No es cuestión de escoger un negocio o profesión en particular. La gente se puede enriquecer en cualquier actividad, mientras que el vecino de al lado se queda pobre.

Es indudable que te irá mejor en un negocio que te guste y con el cual sientas cierta afinidad. Si has tomado el tiempo para desarrollar ciertos talentos, te irá mucho mejor en un negocio que requiera de dichos talentos. Sin embargo, no olvides que todos tenemos la capacidad de desarrollar cualquier talento que nuestro negocio requiera. Lo único que necesitamos es un motivo para hacerlo y la disciplina para adquirirlo y desarrollarlo.

Si estás desarrollando un negocio, y sabes de alguien más que ha logrado amasar una gran fortuna en el mismo negocio, mientras que tú no logras salir de la pobreza, es simplemente porque no estás haciendo las cosas de la misma manera, o con el mismo nivel de compromiso que la otra persona. Muchas veces creemos que la falta de éxito en nuestro negocio es el resultado de no contar con el capital suficiente. Y si bien es cierto que mientras más capital tengamos más fácil y rápido será el crecimiento de nuestro negocio, también es cierto que la inmensa mayoría de los emprendedores que lograron crear grandes fortunas empezaron sin ningún capital.

No importa qué tan pobre seas, si empiezas a hacer las cosas que sabes que tienes que hacer, de la manera apropiada, empezarás a adquirir riqueza y a tener capital.

Obtener capital es parte del proceso de hacerse rico y del resultado que invariablemente se obtiene al hacer las cosas de la manera correcta.

Puedes ser la persona más pobre del continente -financieramente hablando- y estar sumido en deudas. Es posible que no tengas amigos, influencias o recursos, pero si empiezas a hacer las cosas de la manera como se explica aquí, empezarás a adquirir fortuna, ya que las mismas causas que trajeron riqueza a otros producirán los mismos efectos para ti.

Si no tienes capital, puedes conseguirlo. Si estás en el negocio o profesión equivocados, puedes cambiar. Si crees que estás en el sitio equivocado, busca la ubicación correcta.

Pero no creas que debes esperar hasta que realices dicho cambio para empezar a triunfar. Puedes empezar a lograr tu éxito en tu ubicación y negocio actuales, haciendo aquellas cosas que traen como resultado el éxito financiero y la creación de riqueza.

Todo comienza cambiando tus pensamientos.

En ocasiones me preguntan si en verdad es posible hacerse rico cambiando nuestra manera de pensar. No sólo es posible, sino que el pensamiento es lo único que puede producir riquezas y bienes tangibles a partir de lo intangible.

De hecho, todo lo que vemos en el mundo que nos rodea es la expresión visible de una idea que se ha formado en el pensamiento. Todos somos producto de nuestros pensamientos. Si bien es cierto que el pensamiento de la riqueza no genera su formación instantánea, es indudable que el pensamiento empieza a desencadenar las acciones que la producirán. Por ejemplo, una persona que lea este libro y logre la riqueza financiera como resultado de aplicar los principios aquí expuestos, es una evidencia a favor de lo que afirmo.

La clave, obviamente, está en actuar. Nada sucederá a menos que hagamos algo. Sin embargo, la manera como una persona hace las cosas es el resultado directo de la forma como piensa acerca de ellas. En la medida en que comencemos a actuar guiados por los pensamientos de lo que deseamos lograr, comenzaremos a notar que aquello en lo que nos enfocamos tiende a expandirse. Es así como los pensamientos de abundancia terminan por atraer abundancia.

Sin embargo, la tendencia del ser humano es enfocarse en lo que no quiere. Por alguna razón se nos ha metido en la cabeza que si queremos eliminar algo -la pobreza, por ejemplo- debemos enfocarnos en ella; sus orígenes, consecuencias, resultados, causas y estragos, al punto que llegamos a convertirnos en expertos en la pobreza; y entre más la estudiamos y más nos enfocamos en ella, más la vemos a nuestro alrededor. Si quieres vivir una vida de riqueza, no estudies ni pienses en la pobreza.

Debemos aferrarnos a la verdad de que no hay pobreza, sino sólo abundancia. No podemos desterrar la pobreza enfocándonos en ella, ya que esto sólo traerá más pobreza.

Entiendo que hacer esto no es fácil. Si estamos enfermos lo más fácil de hacer es pensar en nuestra enfermedad, y no en la salud óptima que deseamos. Pensar en la salud en medio de la enfermedad, o pensar en la riqueza en medio de la pobreza, requiere destreza. Sin embargo, quien lo logra y desarrolla una mente disciplinada, conquistará su destino y obtendrá lo que desea. Como lo dijera Goethe: "Pensar es fácil; actuar es un poco más difícil, pero actuar de acuerdo con nuestros pensamientos más virtuosos es lo más difícil de todo".

Camilo Cruz

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